No. Las clases están adaptadas para todos los niveles, incluso si nunca has trabajado movilidad o sientes mucha rigidez corporal.
Ayudan a mejorar la movilidad, postura, flexibilidad y bienestar corporal. Además, pueden reducir molestias, tensiones musculares y mejorar tu rendimiento en el gimnasio y en el día a día.
Sí. Un cuerpo con mejor movilidad y control corporal suele moverse mejor, compensar menos y reducir el riesgo de molestias y lesiones.
De hecho, son el complemento perfecto. Mejorar la movilidad puede ayudarte a entrenar mejor, recuperar mejor y sentir tu cuerpo mucho más ligero y funcional.
No están enfocadas al agotamiento físico, sino al trabajo consciente del cuerpo, la movilidad articular, la activación y el estiramiento de forma controlada y progresiva.
Muchas personas notan:
menos rigidez,
menos tensión muscular,
mejor postura,
más movilidad,
mejor recuperación,
y sensación de bienestar físico general.
Depende de cada persona y de la constancia, pero muchas chicas empiezan a notar mejoras en movilidad y sensación corporal en pocas semanas.
Solo ropa cómoda, ganas de cuidarte y moverte. El material necesario se indicará antes de cada clase si fuese necesario.
Sí. De hecho, son especialmente recomendables para personas con rigidez, malas posturas, tensión muscular o molestias derivadas del trabajo o estrés diario.
Sí. Un cuerpo que se mueve mejor también suele verse mejor: mejora la postura, el control corporal y la forma en la que activas y trabajas los músculos.